2017-Doima

DOIMA

El guardián imperceptible desde el exterior pero enorme desde el interior.

Este edificio se planteó inicialmente como la casa de la dueña, sin embargo con el pasar del tiempo se convirtió en el edificio principal del proyecto.

Su diseño aprovecha una placa preexistente y explora la geometría sagrada no sólo figurativamente con su muro de la semilla y el árbol de la vida, sino también con una planta basada en el rectángulo de Fibonacci.

Adicionalmente, al ser una planta cuadrada, quisimos explorar materialidades y ambientes diferentes para cada espacio, razón por la cual se siente como muchos edificios independientes en uno, sin perder la armonía con el todo.

2017-Doima - imagen 2

Año

2017

Uso

Institucional

Cliente

Luz Adriana Cobos Rodríguez

Duración obra

18 meses

Área construida

530 m²

Precio por m²

$1.700.000

País

Colombia

Departamento

Cundinamarca

Municipio

La Mesa

El proyecto utiliza guadua angustifolia Kunth rolliza y en esterilla para su estructura principal, con un pequeño aplique de lata de guadua para un bello muro curvo en su parte posterior que sirve de repisa; adicionalmente utiliza madera de sapán y guaymaro en sus pisos, teka para muros internos de los baños, sapán y macana para barandas, y sapán como estructura de una marquesina en su mezzanine.

Otros materiales que utiliza son la piedra muñeca en el piso del primer nivel, concreto en sus cimientos, acero para sus forjas y vidrio y angeo metálico para la ventanería.

Su cubierta es vegetada, para lo cual se utilizó un aislamiento de manto asfáltico y plastilona vulcanizada, más un pequeño tramo con palmicha local.

Servicios contratados

  • Diseño arquitectónico
  • Presupuesto de obra
  • Dirección de obra
2017-Doima - imagen 3

Equipo

Este proyecto no hubiera sido posible sin el trabajo de los guadueros Orlando Zorro, Humberto Niño, Wilfredo Niño e Iván Martínez; los albañiles Pablo Emilio y Fredy Cante, Julio Soler, Alfredo y Jairo; el eléctrico Omar Hernández y Óscar Forero; el hidrosanitario Miguel Ventero; los carpinteros Hernando Guzmán y Miguel; los ornamentadores Martica y Miller, y la maravillosa asesoría técnica de Hernando Hincapié de La Pequeña Granja de Mamá Lulú.

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